lunes 27 de octubre de 2008

Espiritualidad so far

Dos oraciones que me dicen mucho al momento. La segunda algo enredada y piadosa, sin embargo dice mucho:

"No hay nada más práctico que encontrar a Dios.
Es decir, enamorarse profundamente y sin mirar atrás.
Aquello de lo que te enamores,
lo que arrebate tu imaginación,
lo afectará todo.
Determinará lo que te haga levantar por la mañana,
lo que harás con tus atardeceres,
como pases los fines de semana,
lo que leas, a quien conozcas,
lo que te rompa el corazón,
y lo que te llene de asombro con alegría y agradecimiento.
Enamórate, permanece enamorado
y eso lo decidirá todo".

P. Arrupe S.J.

"No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme el ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera
que, aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera".

Autor Desconocido (hay toda una disputa al respecto)

Con algo de malicia. La parte de "permanece enamorado" de la oración del buen Arrupe creo que tiene dos sentidos. Varias veces he escuchado decir a los sj que algún padre ya viejito decía, cuando le preguntaban sobre perseverancia: "por la perseverancia se pide hasta diez minutos después de muerto". Y cuanta verdad tiene a veces. No por la dureza, que si la hay, como todo en la vida, pero llena del consuelo que guía, sino por la compañía que al menos a esta edad llama tan fuertemente a veces. "Mas te vale Señor!" creo que lo expresa bastante bien. Por otro lado, los viejitos sj se ven bastante felices.

lunes 13 de octubre de 2008

Complemento

*"...Y bajo la ventana de mi Bella Durmiente,
el sollozo contínuo del chorro de la fuente
y el cuello del gran cisne blanco que me interroga.

Y no hallo sino la palabra que huye,
la iniciación melódica que de la flauta fluye
y la barca del sueño que en el espacio boga;

y en mi alma reposa la luz como reposa
el ave de la luna sobre un lago tranquilo".

* Versión editada y con cambios en su orden de "Yo persigo una forma" de Rubén Darío.

Res corridos

Estuve por Manta tres días de la semana pasada, que ciudad para bonita! Destino turístico recomendado queridos lectores. El clima, la brisa, las mujeres!, el mar y las vías, y qué buenas vías (y no estoy hablando en doble sentido, tienen un muy buen sistema vial y unas carreteras de lujo).

Motivos. De promoción vocacional. Visitamos el Colegio Julio Pierregrosse (Manta) y el colegio Schmuchacher en Tosagua. Mis felicitaciones a las monjitas "Esclavas del Divino Corazón" que rigen el colegio Pierregrosse. Desde los Ejercicios Espirituales y la caminata no había tratado con monjitas tan amenas y naturales.

Realmente la promoción vocacional, al menos en colegios mixtos, es un respiro. Qué fresco fue contar lo que uno vive y ser bombardeado por preguntas, miradas y risas.

Pescar? Qué se pesca? Se habla de lo que se vive.

También. Durante los días de promoción vocacional tuve la oportunidad de Ver la película sobre Narcisa de Jesús "Niña Narcisa" y debo decir que quedé con una sensación agradable al terminar de verla. Disculpo las ensoñaciones románticas casuales características de (el mundo actoral?) de nuestras producciones. Y por supuesto no perdí la oportunidad de oír a los buenos Coldplay y Drexler.

Nueve de octubre. Lejos de la ciudad y por primera vez sentí nostalgia de no poder estar ni por un segundo caminando por el centro de la ciudad.

Ad-Vocatus
Cuándo cruzamos el umbral de la muerte y morimos?
Pues vamos a ella y regresamos.
Presencias spobrehumanas,
que en ocasiones olvidan su misión y duermen sin vivir.
Otras, tan brillantes como una luz,
expansión de intensidades,
desbordantes, ligeros y constantes.
Niños grandes de corazones de oro.
En el fondo no te comprendemos,
pero no podemos dejar de seguirte.
Y siguiéndote somos más algo,
que somos nosotros,
y a la vez no.