Heroes. Primera Temporada.
*Imágenes tomadas de la amable Wikipedia.
martes 8 de enero de 2008
jueves 3 de enero de 2008
Gaiman
Parte de la introducción de Humo y Espejos de Neil Gaiman, la comparto con ustedes:
"Lo hacen con espejos. Es un cliché, por supuesto, pero también es verdad. Los magos los han estado utilizando, colocados normalmente en un ángulo de cuarenta y cinco grados, desde que los victorianos comenzaron a fabricar espejos fiables y claros en grandes cantidades, hace bastante más de cien años. John Neveil Maskelyne empezó, en 1862, con un armario que, gracias a un espejo colocado con astucia, ocultaba más de lo que dejaba ver.
Los espejos son objetos maravillosos. Parece que digan la verdad, que nos devuelvan el reflejo de la vida; pero pon uno en la posición adecuada y mentirá tan convincentemente que creerás que algo ha desaparecido sin dejar rastro, que una caja llena de palomas y banderas y arañas en realidad está vacía, que la gente escondida tras los bastidores o en el foso son fantasmas que flotan sobre el escenario. Oriéntalo bien y el espejo se convierte en una ventana mágica; mostrará cualquier cosa que puedas imaginarte y quizás algunas que no puedas.
(El humo difumina los bordes de las cosas.)
Los cuentos son, de un modo u otro, espejos. Los usamos para explicarnos cómo funciona el mundo o cómo no funciona. Igual que los espejos, los cuentos nos preparan para el día venidero. Nos distraen de las cosas que hay en la oscuridad.
La fantasía y toda la ficción es un fantasía de un tipo u otro, es un espejo. Un espejo deformante, desde luego, y ocultador, si está colocado a cuarenta y cinco grados de la realidad, pero aun así no deja de ser un espejo, que podemos utilizar para decirnos cosas que tal vez de otro modo no entenderíamos. (Los cuentos de hadas, como dijo una vez G.K. Chesterton, son más que que verídicos. No porque digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que a los dragones se les puede vencer)..."
Y uno de los cuentos cortos compilados en este texto, me pareció muy bueno:
"Nicholas era...
más viejo que el pecado y su barba no podía ser más blanca. Quería morir.
Los enanos de las cavernas árticas no hablaban su idioma, pero conversaban en su propio gorjeo, mientras realizaban rituales incomprensibles, cuando no trabajaban en las fábricas.
Una vez al año le obligaban, entre sollozos y protestas, a adentrarse en la Noche Infinita. Durante el viaje, se acercaba a cada niño del mundo y dejaba un regalo invisible de los enanos junto a su cama. Los niños dormían, inmóviles en el tiempo.
Prometeo, Loki, Sísifo, Judas...Les enviaba. Tenía el castigo más duro,
Jo.
Jo.
Jo".
"Lo hacen con espejos. Es un cliché, por supuesto, pero también es verdad. Los magos los han estado utilizando, colocados normalmente en un ángulo de cuarenta y cinco grados, desde que los victorianos comenzaron a fabricar espejos fiables y claros en grandes cantidades, hace bastante más de cien años. John Neveil Maskelyne empezó, en 1862, con un armario que, gracias a un espejo colocado con astucia, ocultaba más de lo que dejaba ver.
Los espejos son objetos maravillosos. Parece que digan la verdad, que nos devuelvan el reflejo de la vida; pero pon uno en la posición adecuada y mentirá tan convincentemente que creerás que algo ha desaparecido sin dejar rastro, que una caja llena de palomas y banderas y arañas en realidad está vacía, que la gente escondida tras los bastidores o en el foso son fantasmas que flotan sobre el escenario. Oriéntalo bien y el espejo se convierte en una ventana mágica; mostrará cualquier cosa que puedas imaginarte y quizás algunas que no puedas.
(El humo difumina los bordes de las cosas.)
Los cuentos son, de un modo u otro, espejos. Los usamos para explicarnos cómo funciona el mundo o cómo no funciona. Igual que los espejos, los cuentos nos preparan para el día venidero. Nos distraen de las cosas que hay en la oscuridad.
La fantasía y toda la ficción es un fantasía de un tipo u otro, es un espejo. Un espejo deformante, desde luego, y ocultador, si está colocado a cuarenta y cinco grados de la realidad, pero aun así no deja de ser un espejo, que podemos utilizar para decirnos cosas que tal vez de otro modo no entenderíamos. (Los cuentos de hadas, como dijo una vez G.K. Chesterton, son más que que verídicos. No porque digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que a los dragones se les puede vencer)..."
Y uno de los cuentos cortos compilados en este texto, me pareció muy bueno:
"Nicholas era...
más viejo que el pecado y su barba no podía ser más blanca. Quería morir.
Los enanos de las cavernas árticas no hablaban su idioma, pero conversaban en su propio gorjeo, mientras realizaban rituales incomprensibles, cuando no trabajaban en las fábricas.
Una vez al año le obligaban, entre sollozos y protestas, a adentrarse en la Noche Infinita. Durante el viaje, se acercaba a cada niño del mundo y dejaba un regalo invisible de los enanos junto a su cama. Los niños dormían, inmóviles en el tiempo.
Prometeo, Loki, Sísifo, Judas...Les enviaba. Tenía el castigo más duro,
Jo.
Jo.
Jo".
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