miércoles 31 de octubre de 2007

DrawerGeeks

Y porque la gente lo pide, una imágen de Drawergeeks!:


El tema de esta semana es Universal Monsters.
Para los que temen preguntar, Drawergeeks. com propone temas por semana (o cada x tiempo) y los dibujantes suscritos envían sus caricaturas sobre el mismo (algunos temas: Sherlock Holmes, Indiana Jones, Rasputín, Caperucita Roja, entre otros). Subo una imagen de Frankenstein de la que me gustaron los colores, autor: Jeff Darrow. Mi dibujante favotira al momento es Sarah Mensinga, de los demás no recuerdo los nombres, y por desgracia están en la computadora de la otra casa y otra vez la cuestión del tiempo.

Entre lecturas

*Entre lo que veo y digo,
entre lo que digo y callo,
entre lo que callo y sueño,
entre lo que sueño y olvido,
la poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice lo que callo, calla lo que digo,
sueña lo que olvido.
No es un decir: es un hacer.
Es un hacer que es un decir.
La poesía se dice y se oye: es real.
Y apenas digo es real, se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra impalpable:
la poesía va y viene entre lo que es y lo que no es.
Teje reflejos y los desteje.
La poesía siembra ojos en las páginas ,
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan las palabras miran, las miradas piensan.
Oír los pensamientos,ver lo que decimos
tocar el cuerpo de la idea.
Los ojos se cierran
Las palabras se abren.

*Octavio Paz, Decir, Hacer (encontrado en amediavoz.com).

En casa ajena, si es que en el nuevo estilo hay casa "estable". No recuerdo la clave de youtube para subir un video que es lo que realmente quería hacer, será el fin de weekend si hay tiempo.

Por otro lado, el de la fofería, porque escribir de lo demás es demasiado largo y me conozco, en conflicto por tener dos blogs y dos páginas de perfil, ahora no subo fotos a ninguna y a veces no sé en qué blog escribir, en todo caso, la solución llegará cuando haya tiempo, que falta para todas las cosas no importantes y las importantes que no conozco también, por ahora sólo las ganas de escribir en un lugar público.

lunes 22 de octubre de 2007

Leyendo

O tratando de leer "El Tambor de Hojalata". "Cruces sobre el Agua" ha sido descartado.
En mis manos "Escuchemos a los Pobres" de Federico Carrasquilla.

Definitivamente he llegado a un punto en el que no disfruto leer, necesito creer que tengo espacio para mis lecturas y no una acumulada sobre la otra.

En estos casos lo que falta es leer un poco de poesía. El primer respiro fue ayer con "Las Aventuras de Tom Bombadil" versión on-line (lo quiero comprar pero nunca me hacen caso en las librerías, aquí está el dinero! sólo traiganme el libro!) . Sé que editorial Minotauro lo sacó en español hace algún tiempo (noviembre de 2005).

Nunca me perdonaré no haber comprado Roverandom (del mismo Tolkien) cuando lo tuve entre mis manos.

domingo 21 de octubre de 2007

Skottie Young

Junto con James Jean uno de los mejores artistas de comics que he visto.


Más: http://www.comicartcommunity.com/gallery/categories.php?cat_id=282

viernes 19 de octubre de 2007

The Last Mimzy

La vi ayer, la están pasando en Supercines. El trailer captó mi atención. No me decepcionó. Eso sí el afiche es turrísimo, no se fijen en el afiche.

miércoles 17 de octubre de 2007

Comentarios sobre El Chulla Romero y Flores

Para la intro vease el post sobre "A la Costa".

Autor.
Jorge Icaza Coronel. Escritor ecuatoriano, quiteño, nacido en 1906. Representante de la novela indigenista. Estudió en la Universidad Central de Quito y el Conservatorio Nacional de la misma ciudad. Después de abandonar sus estudios de Medicina, hizo algunos cursos de declamación, y se convirtió en actor. Fue miembro fundador de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, agredado cultural del Ecuador en Buenos Aires, director de la Biblioteca Nacional de Quito. Perteneció a la llamada Generación del 30.

Obras. Teatro: El Intruso (1928), La Comedia sin Nombre (1929), Cuál es? (1931), Sin Sentido (1932). Luego de la censura a su obra El Dictador (1933) se enfocó en la literatura, siendo sus frutos: Sierra (1933), Huasipungo (1934) considerada una de sus obras cumbres, hito de la novela indigenista y ecuatoriana, En las calles (1936), Cholos (1938), Media vida deslumbrados (1942),Huayrapamushcas (1948), Seis relatos (1952), Seis veces la muerte (libro de cuentos 1953) Atrapados (1973).

El Chulla Romero y Flores fue publicada en 1958.

Resumen.
Novela tragicómica que sigue los sabores y sinsabores del mestizo Luis Alfonso Romero y Flores en su lucha por salir adelante en la vida.

Comentario.
Luis Alfonso Romero y Flores es un mestizo quiteño, trabaja en la oficina de Investigación Económica del gobierno nacional, su vida sufrirá cambios dramáticos desde el momento en que es designado fiscalizador anual de la entidad. Su mundo se verá disparado desde el momento en que debe fiscalizar las cuentas de Ramiro Paredes y Nieto (“noble”) candidato a la presidencia de la república.

Romero y Flores, hombre ingenioso y trabajador atrapado en una realidad de apariencias a las que aprendió a adaptarse desde que nació, dado el desfase social “pasado por alto” de la sociedad en la que vive tendrá una personalidad dividida en dos: Majestad y Pobreza y Mamá Domitila. Majestad y Pobreza representando la dominación, la prepotencia y los principios; Mamá Domitila el temor, la subordinación y el cariño. Ambas personalidades tienen lo mejor y lo peor del chulla protagonista.

El ambiente grotesco es parte del libro, realismo brutal, la descripción minuciosa de un entorno degradado cubierto de ecos de apariencias y juegos psicológicos de estrato. Este manejo de lo grotesco permite pasar con rapidez y sin cortes abruptos de lo trágico a lo cómico en la realidad de Luis Alfonso.

El ambiente en el que vive el chulla es uno de opresión falseada por clases que tienen el poder. El momento en que esta realidad es imposible de ser pasada por alto es cuando doña Francisca, cónyuge del candidato a la presidencia investigado (y apodada cara de caballo por Romero y Flores), con el mayor cinismo del mundo le dice al funcionario público (el chulla) que la evidencia de las cuentas mal llevadas ha sido destruida para evitar problemas posteriores. Romero y Flores se dará cuenta de la magnitud de realidad en la que se encuentra y se achicará (Mamá Domitila), pero luego, burlado por los juegos de menosprecio y por un sentimiento de reivindicación tal vez desconocida en un inicio por Romero y Flores, pero que se hará patente hacia el final del libro, decidirá tomar acciones, venganza propiamente dicha, que en este medio de falsedad terminará volviéndose contra el propio chulla (por una mala pasada de otro chulla periodista y arribista).

Sorprendente lo bien que maneja el autor los juegos de estratos, pensamientos y lugares en que se desenvuelven los personajes. Un medio en el que “la clase menor”/ no descendiente de extranjeros españoles, se sabe oprimida y exprimida sin decirlo, sorprendida cortamente al final de sus vidas, profesiones o momentos de apuros pues se intuye desechada de antemano.

El peor temor de Romero y Flores (y tal vez el único) durante el transcurso de la novela es que se descubran o le saquen en cara sus raíces indias y peor aun ilegítimas (en un ambiente de falso pero imperante “catolicismo”), cosa que trata de esconder desde su manera de vestir hasta su manera de hablar y sabe manejar a la vez, perfectamente, entre quienes no conocen el juego de la sociedad.

Uno de los hechos que más me gustaron en la novela son los momentos de valentía del personaje (al enfrentar al borracho y al ir en busca de su mujer a pesar de la persecución que realizan sobre él) en los que este y la gente que lo rodea parecen encontrar lo mejor de sí mismos. Los vecinos cobardes y curiosos terminarán siendo los medios para que Flores alcance el objetivo de estar con su mujer y Flores en cambio será el que les devuelva (tal vez temporal pero profundamente) el valor para obrar, partiendo desde la aceptación radical de sí mismo y sus circunstancias.

Un detalle interesante y complemento necesario del libro, sin que llegue a cansar, es el vocabulario agregado en notas por el propio autor del libro.

Como lector no experto en literatura puedo decir que “El Chulla Romero y Flores” me pareció una obra divertida con innumerables visos de realidad y un toque grotesco justo que complementa los cambios que se realizan entre lo trágico y lo cómico de la vida del personaje. Las descripciones barrocas llenas de hipérboles y sentencias, la velocidad de pensamientos y réplicas, y los juegos de situaciones e ingenio fueron lo que más me gustó del libro. Jorge Icaza se ha ganado un lector.

lunes 15 de octubre de 2007

Lo mejor del Día

"A la sombra de tu luna, se acunó mi corazón, se borraron mis arrugas, mi casa se iluminó..."
De 730 días por Jorge Drexler.
Without you I´m nothing de Placebo.
El Quijote en Bolivia, de Alfonso Reece en El Universo de hoy:
"Jorge Luis Borges decía que no encuentra loco al Quijote, sino bastante tonto. Más aún, el propio Miguel de Cervantes no encuentra nada de admirable en la alucinación del de la Triste Figura. El escepticismo del Manco de Lepanto en torno a los “ideales” de la caballería andante es radical. Las frases que usa para calificar la chifladura de Don Quijote no admiten dudas, dice que era “el más extraño pensamiento que jamás dio loco en el mundo” y una “máquina de necedades”. El caballero andante es “uno de los más solemnes mentecatos de nuestros siglos”, cuya “locura y sandez” mueve a lástima.Sancho no es la contrafigura del Quijote, sino su complemento. Es un arquetipo de los simples que suelen seguir a los iluminados, que les prometen paraísos. Quijote actúa con Panza como muchos demagogos actúan con los pueblos, abusando de la pobreza y de la desesperanza.

El Quijote desprecia el dinero porque era muy caballeresco el hacerlo. Cervantes no le alaba ese desprendimiento, que en algunos casos es franco abuso: “¿Qué caballero andante pagó pecho, alcabala, chapín de reina, moneda forera, portazgo, ni barca?”. Panza hambriento y Quijano loco son asaltantes que más de una vez desvalijan a sus víctimas. Además, el narrador deja ver en varios pasajes que lo que afirma Quijote ni siquiera es un honesto delirio, sino mentiras mondas y lirondas.Pero el rasgo más chocante de la personalidad patológica del Quijote es su propensión a hacer el bien por la fuerza, a punta de lanza. No es el Caballero de la Triste Figura un loco inofensivo, sino furioso que ataca sin provocación. El narrador habla de “el menguado humor de don Quijote”, que lo lleva a desbaratar espada en mano hasta el tenderete de un pobre titiritero y a otros desafueros violentos, en los que mata ovejas o descalabra la humanidad de los desgraciados a los que toma por enemigos.

Se ha querido presentar al Quijote como un solitario que va por el mundo ayudando a sus semejantes a lanzazo limpio. Pero no es desprendido o altruista finalmente, porque piensa que cuando tenga la oportunidad adecuada será, nada menos que, emperador, como llegaron a serlo, según dice, algunos caballeros andantes.

Se ha hablado, en tono de alabanza, claro está, del quijotismo de Ernesto Che Guevara. Y en esto he de dar toda la razón a los panegiristas del “guerrillero heroico”. Es, en efecto, el comunista argentino un perfecto quijote suelto en las selvas de Cuba o en los Andes bolivianos, dispuesto a hacer el bien metralla en mano. Resuelto a quitarles a viva fuerza los bienes a los ricos para dárselos a los pobres. Y a los que mucho se resisten a su visión se los manda al paredón, porque la gran diferencia entre Quijano y Guevara es la confesa vocación homicida de este, por lo demás todos los calificativos del Quijote le calzan como la boina. La aventura en Bolivia del Che es una de las quijotadas más radicales que se hayan acometido en la historia. Fue una batalla contra molinos de viento, en la que este quijote vestido de verde oliva terminó bastante más maltrecho que su predecesor".

Parte de Partida en Solitario de Simón Panchano, también en El Universo de hoy:

"Es innegable que desde el 30 de septiembre quedó establecido un nuevo panorama para la política nacional. La elección de asambleístas marcó un hito o un punto de quiebre de las condiciones que existieron desde el retorno a la democracia. En ese sentido, no resulta errado sostener que la patada al tablero no solo movió y derrumbó todas las piezas sino que cambió a todos los jugadores. Si se pudieran condensar en una película los casi treinta años que han transcurrido desde la inauguración del primer periodo presidencial y legislativo, se vería la constante presencia de pocos actores que encarnan a uno o a varios personajes. Por ahí daría vueltas también un gran conjunto de actores secundarios y de extras, que en buena parte de la cinta se dedicarían a llenar la escena y a darle colorido. Pero, quizás lo que más llamaría la atención en la hipotética película sería la repetición de escenas, con lo que se acercaría más a una telenovela que a una producción digna del cine.

En la película que se ha comenzado a rodar ya no estarán esos viejos actores con sus gastados personajes. Aunque varios de ellos hagan lo imposible por aferrarse a los papeles protagónicos, es prácticamente imposible que logren formar parte del elenco. En poco tiempo algunos se allanarán a su condición de espectadores y, mirando reiteradamente las escenas, reflexionarán sobre sus errores y sus malas prácticas.

Pero, lo que no está claro es si el cambio llegará también al guión. Esa es la pregunta central que solamente podrá ser respondida con el paso del tiempo, cuando se pueda observar con perspectiva el desempeño de los nuevos actores. Por el momento no se puede asegurar nada. Es probable que con ellos vengan cambios de fondo en las prácticas, pero también es posible que no marquen diferencias sustanciales con las conductas tradicionales.
Durante toda la fase previa a la elección, tanto en la campaña como antes de ella, no hubo una sola muestra de esas nuevas orientaciones. Al contrario, guiados por la justificación de los fines altivos, soberanos y patrióticos, utilizaron todos los medios a su alcance, exactamente como lo habían hecho durante tres décadas los que ahora han sido puestos a la orilla del camino.

La duda está justificada y deja abierto un amplio campo para la incertidumbre".

Con negritas mis líneas favoritas.

sábado 13 de octubre de 2007

Lista

Vista en internet, se pone mejor a medida que se lee:

Estar sin ti es como:
Un pan sin harina,
un chimi sin su churri,
un churrín sin su churrón,
un hot dog sin salchicha,
un excusado sin su caca,
un cielo sin estrellas,
un celular sin chip,
un i-pod sin audífonos,
una parrillada sin carne,
un helado sin palito,
un cara sucia con cara limpia,
un libro sin hojas,
una playa sin arena,
un carro sin llantas,
un penhdrive sin memoria,
un elefante sin nariz,
una jirafa sin cuello,
un pedo sin olor,
una canción sin melodía,
un cantante sin voz,
un poeta sin musa,
una pintura sin color,
un adán sin eva,
una sonrisa sin dientes,
un ciego sin perro,
una pata sin pezuña,
una casa sin paredes,
un reloj sin hora,
una cerveza sin alcohol,
una fiesta sin música,
un caramelo sin azúcar,
un daddy sin su yankee,
un chavo sin garrotera,
una escalera sin escalones,
una iglesia sin padre,
un directorio sin números,
una pluma sin tinta,
un bob sponja rosado,
los simpsons sin homero,
un pete y pete sin petes,
Volver al futuro sin Delorian,
Un señor de los anillos sin anillo,
un Peter Pan sin campanita,
un james sin su bond,
una hamburguesa sin carne,
una piscina sin agua,
un mar sin peces,
un velero sin viento,
un avión sin alas,
un muro sin ladrillos,
un negrito sin sabor,
un alfajor sin manjar,
un corazón sin sangre,
un mensaje sin palabras,
una mirada sin mirar,
un abrigo sin clima frío,
una computadora sin internet,
una vida sin canciones,
comprar películas sin piratería,
un tal sin para cual,
una risa sin sonrisa,
una uña sin su mugre,
un cuerpo sin ombligo,
un 6to sin 5to,
un 1 sin 2,
una casa sin personas,
un asilo sin ancianos,
un perro sin dueño,
una gelatina sin leche condensada,
una chocolatada sin chocolate,
un tequila sin limón,
descansar sin cerrar los ojos,
un arroz con menestra sin carne,
maní sin limón y sal,
Microsoft sin Bill Gates,
He-man sin Esqueletor,
Monsters Inc. sin monstruos,
un pie sin dedos,
un tío cosa sin cabello,
un náufrago sin isla,
una mano sin muñeca,
un usuario sin su contraseña,
la fórmula 1 sin carros,
béisbol sin bases,
un bebé sin pañal,
una mujer sin belleza,
cuadernos sin apuntes,
un gordo sin guata,
un patucho con piernas largas,
una sierra sin serranos,
unas medias sin hueco,
una radio sin frecuencias,
un ying sin yang,
un pájaro sin alas,
el mundo sin agua,
un abecedario sin letras,
una cabeza sin cerebro,
una vida sin amor,
un amor sin ilusión,
una nube sin cielo,
un esqueleto sin huesos,
una orquesta sin director,
un país sin economía,
una clase sin profesor,
un letrero sin letras,
una pelota sin curvas,
un mail sin arroba,
una i sin su punto,
un un sin la n ni la u,
un hijo sin sus padres,
una carta sin saludos,
un chupete sin caramelo,
una café sin azucar,
una cédula sin foto,
un ovni sin su nave,
una vaca sin leche,
un Correa sin Constituyente,
un baño sin escusado,
un Piolín sin Silvestre,
un Tom sin Jerry,
un Dexter sin Dee-Dee,
un Spiderman sin telarañas,
un Batman sin su traje,
una jaula sin rejas,
un estadio sin hinchas,
un concierto sin relajo,
una fiesta de pueblo sin cumbias,
un acto cívico sin aburrimiento,
una graduación sin llanto,
un velorio sin muerto,
un misterio resuelto,
un cine sin pantalla,
una puerta sin su chapa,
una película sin canguil,
un combo sin papas ni cola,
una cama sin sábanas,
una computadora sin teclado,
un colegio sin alumnos,
un partido de fútbol sin pelota,
un celular sin saldo,
una t.V. sin cable,
una aguja sin hilo,
una enfermedad sin remedio,
una película sin actores,
una mesa sin patas,
una lámpara sin foco,
un carro sin motor,
un espejo sin reflejo,
una Coca-cola de dieta,
un río sin agua,
una pizza sin bordes,
Pinky sin Cerebro,
los Animaniacs sin enfermera,
una teletón sin dinero,
una fiesta sin cerveza,
unos zapatos sin suela,
un lapicero sin tinta,
un jarrón sin flores,
un ojo sin pupila,
un pan sin jamón,
una limonada sin azúcar,
un helado sin cono,
Aladino sin lámpara,
Carlitox sin flotar,
una noche sin estrellas,
una tormenta sin lluvia,
un sol sin rayos ultravioletas,
un árbol sin hojas,
una flor sin pétalos,
una camisa sin botones,
un George Bush sin guerra,
estar en el desierto sin agua,
estar en el mar sin flotador,
una axila sin deshodorante,
un perro del campo sin pulgas,
una escoba sin palo,
un concierto sin cantantes,
un Harry sin Hedwig...

jueves 11 de octubre de 2007

Cloverfield

Excelente Trailer

viernes 5 de octubre de 2007

Potter Puppet Pals

jueves 4 de octubre de 2007

Potter

Este post será sobre el último libro de Harry Potter, lo que me gustó y no me gustó. Si no lo han leído (y aman estos libros tanto como yo) no sigan adelante. Para mayor precaución (hay gente masoquista) escribiré el post con tinta blanca y deberan señalarlo con el cursor si quieren leerlo (todo un potter-geek, lo acepto y estoy orgulloso).
  • Me gustó mucho el libro. Algunos puntos para discutir:
  • Muerte de Hedwig. Me dolió lo repentina que fue y que no se vuelva con más atención sobre ella, o que no haya tenido un "diálogo" final con Harry (una mirada, una alita alzada). Sin embargo me parece que le dió realismo. No te mueras Hedwig!!
  • Muerte de Ojoloco. Pasa muy rápido (no es que esté mal), no me lo creía hasta que pasaba la mitad del libro y naranjas con Ojoloco. Su funeral pudo ser mejor (sin embargo hubiera tomado muchas páginas) mm no sé, no sé. En todo caso, fue acertado que lo maten, tenía que morir gente importante.
  • Ron y Hermione. Ya era hora! pero muy rápido J.K.! tanto tiempo esperando y de la nada sucede, se debió hacer en un mejor momento. Por ejemplo, cuando Ron regresaba después de su pelea con Harry en el bosque, en medio de la discusión, iba con la tensión del momento y le hubiera dado más fuerza (es más pensé de acuerdo a lo que iba leyendo que iba a suceder ahí), eso de los derechos de los elfos nada que ver...
  • Muerte de Fred, Tonks y Lupin. Cassualties of War, aceptadas.
  • Dumbledore de verdad se murió y su pasado. Gracias. De nuevo realidad en el libro. Sirviría hasta para hacer una reflexión seria.
  • Snape el héroe anónimo. Tenía que ser así y excelente el detalle de su enamoramiento.
  • Eutanasia de Dumbledore. Jajaja va a a generar discusión estoy seguro...
  • Los 19 años después. Detalle interesante. No era necesario, hubiera preferido se trabaje más el tiempo "real" luego de la muerte de Voldemort y se acabe con Harry y sus amigos sonriendo o alguna cosa sencilla en un día como cualquiera. Sobre Draco "futuro". Me hubiera gustado más que se haya reconciliado con Harry y sean amigos, dentro de lo sombrío pudo haber este aspecto positivo, en el fondo pienso que Draco no era malo y que pudo ser amigo de Harry.
  • Batalla de Hogwarts. Excelente.
  • Duelo de Bellatrix y la mamá de Ron. Jajaja, vale, vale.
  • Que Hagrid no salga mucho. También lo acepto, la aventura no era en Hogwarts.
  • McGonagall. Me preocupaba que se demore tanto en aparecer pero desempeñó un buen papel.
  • Muerte de Voldemort. Le faltó cámara lenta o unos puntos suspensivos, como decía antes, luego de esto todo sucede demasiado rápido.
  • Retorno de Percy. Chévere, no podía ser de otra manera.

Uff hay más que decir pero no me viene a la mente ahora. Aprovecho para agradecer a J.K. Rowling. El libro me gustó mucho. Eso sí, le faltó hacerme llorar...
Felicitaciones J.K. un lector satisfecho (aunque la literatura tal vez no se trate de complacer), trataste con respeto tu obra y a Snape principalmente, se lo merecía.

miércoles 3 de octubre de 2007

A la Costa

Como parte de mis actividades lúdicas, dentro del proceso en el que me encuentro, se me pidió que lea algunos libros y escriba un ensayo sobre estos al terminarlos, entre ellos A la Costa de Luis A. Martinez. Comparto lo escrito con el ánimo de observarme y ser observado (y comentado) en mis acercamientos a la literatura. En lo particular me gusta leer blogs especializados sobre literatura pero también disfruto de los posts de personas como yo (no dedicados a la literatura) y sus intentos de plazmar sus ideas, pido disculpas adelantadas a los que busquen lo primero.
A la Costa

Autor.
Luis Alfredo Martínez. Escritor, pintor, político y narrador ecuatoriano comprometido con el movimiento romántico del siglo XIX. Nace en Ambato el 23 de junio de 1869 y muere el 26 de noviembre de 1909. La educación media la recibió en el colegio San Gabriel de Quito, a cargo de la Compañía de Jesús. En su vida adulta ocupó algunos cargos públicos (Gobernador de Tungurahua; Subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública). Fue un liberal placista opositor de Eloy Alfaro. Contrajo matrimonio con doña Rosario Mera Iturralde, hija del escritor ambateño Juan León Mera.

A la Costa, novela de la que trata el presente ensayo, es considerada su obra cumbre. Otras obras del autor: Ascensión a la cima del Tungurahua (1900); Disparates y Caricaturas (1903). Fue editor de la Revista “Quito” junto con Manuel J.Calle.

Sobre la Novela.
Es narrada en la época de la Revolución Liberal. Su estilo narrativo se enmarca dentro del romanticismo y el realismo social.

Personajes.
Salvador. Protagonista. Quiteño. Hijo de Camila y Jacinto. Miserable.
Luciano. Costeño. Representa la fuerza y la libertad de pensamiento.
Jacinto. Padre de Salvador. Tristeza.
Camila. Madre de Salvador. Persona Vacía.
Mariana. Hermana de Salvador. Espíritu libre.
Rosaura. Mojigata y envidiosa, vacía.
Fajardo. Mulato resentido social. Administrador de la Hacienda.
Don Antonio. Dueño de la Hacienda.
Don Roberto Gómez. Figura Paterna para Salvador. Padre de Consuelo. Ayudante del Administrador.
Consuelo. Amor de Salvador.

Análisis.
El libro se divide en dos partes: la vida de Salvador en Quito y el Viaje de Salvador a la Costa.

Respecto a la vida de Salvador en Quito.
Salvador es el hijo de Jacinto Ramírez y Camila Quiroz. Familia de clase media baja que logra salir adelante gracias al tesón de don Jacinto, (a quien seguimos desde sus recuerdos de estudiante), quien luego de una grave pérdida (la de su familia) podrá salir adelante atravesando penurias y vergüenzas. Llegará a ser abogado y con el tiempo reconocido en su trabajo. Sin embargo, no llegará a encontrar nunca abiertas las puertas de la abundancia y los amigos, en parte debido a su propia timidez y también debido a las limitaciones sociales que encuentra por no pertenecer a una familia “noble”.

Salvador será el hijo de su unión con doña Camila (cuyo pasado no llegamos a conocer con el detalle con el conocemos el de Don Jacinto). Doña Camila al parecer es una persona medianamente instruida que se perderá (tal vez por naturaleza) en los cotilleos y envidias aparentemente propios de la “sociedad” de aquellos tiempos.

Salvador crecerá inteligente pero débil en la ciudad de Quito. El espacio para crecer y compartir lo tendrá a través de su hermana Mariana y su amigo Luciano. Mariana será una figura celestial y protectora de este, compañera de juegos y anhelos. Luciano, el amigo líder, ídolo de Salvador. Terminarán, al final de esta primera parte, enfrentados en combate por grupos que representan sus ideales. Mariana luego de un impulso de pasión terminará repudiada y denigrada.

Salvador en la Costa.
Luego del enfrentamiento entre conservadores y liberales, en el que se encontrará con su amigo Luciano, retomaremos el relato en una conversación entre los amigos cuatro años después. Salvador habrá madurado un poco y ahora podrá comentar y evaluar su experiencia de vida y sus ideas respecto al sistema que ha conocido. Aceptará la derrota de la carencia de recursos y se verá obligado a viajar a la Costa en busca de mejores oportunidades. Luciano viajará a Europa, para luego reaparecer en las últimas líneas del libro. De Mariana sólo sabremos que se encuentra prostituyéndose en las calles de la ciudad de Quito.

Salvador podrá recorrer la ciudad de Guayaquil de vista, inmediatamente irá a parar a una hacienda en donde encontrará una realidad brutal. Paisanos como él trabajando por un sueldo escaso, en medio de un calor asfixiante y con la mediación de infinidad de serpientes y mosquitos portadores de enfermedades y muertes repentinas. Además tendrá que tolerar a un administrador ignorante y envidioso (Fajardo) que le costará muchas tristezas en su futuro inmediato.

Sin embargo no todo será tristeza en medio de enfermedades, muertes y calor. Conocerá el amor y el atisbo de las oportunidades a través de Consuelo, Roberto y Antonio, quienes desde sus diferentes calidades le brindarán amor, apoyo y oportunidades.

Finalmente, Salvador perderá el apoyo de Roberto (quien muere a manos de el trabajador “El Cortado”, azuzado por Fajardo), habrá ganado a Consuelo pero morirá joven a manos de una enfermedad, con un futuro que se dibujaba y comenzaba a vivir.

Conclusión.
El libro es un recorrido por los aspectos económico, político, social y religioso de dos ciudades ecuatorianas, Guayaquil y Quito, en los momentos en que la revolución liberal irrumpía para finalmente imponerse.

En el libro encontramos diversos tipos de relaciones, resentimientos y enfrenamientos sociales. Fajardo y Salvador (o Don Jacinto o el propio Salvador y su medio) nos presentan las diferencias entre las clases sociales y sus roces. Salvador y Luciano en cambio abordan de manera ligera pero dramática el enfrentamiento en el campo de las ideas (conservadores y liberales). Doña Camila y Rosaura, el ambiente beatificado pero vano de los muchos católicos “practicantes” de la época.

El tono crudo respecto al tema me pareció acertado, sin embargo exageradamente pomposo y matizado (Conservador =caduco, atenazado; liberal=emprendedor, valiente, libre; mulato o costeño: valiente, viril fuerte; “serrano”:débil, enfermizo, introvertido).

Considero, desde mi escaso conocimiento, que el autor hace un excelente recuento del periodo histórico (económico, político y social). Cada personaje se encuentra perfectamente enlazado con su entorno, cada historia completamente lógica en acciones y consecuencias. La realidad descrita con minuciosidad e ironía.

El ejemplo más claro de cuidado de “acción/consecuencia” de los personajes lo encuentro en el caso de Mariana y Luciano. Dos personajes libres, empujados por la sociedad en la que viven, a vivir un amor apresurado, nunca matizado, nunca madurado. La más pequeña atención de Mariana a Luciano será inmediatamente confrontada por su madre, y una vez definida, aplastada (si no obedece al orden invisible que rige a la sociedad en la que vive). Todo esto conduciendo a una pasión explosiva de dos jóvenes apasionados que a su vez tampoco podrán escapar a la idea de repudio implantada en sus propias cabezas. Mariana cayendo cada vez más bajo (lo que le sucede a los que están fuera del sistema, única opción que conoce) y Luciano alejándose acobardado.

A la vez creo que esa es la única deficiencia del libro. El autor se preocupa tanto de que las situaciones sean tan lógicas y los hechos que se producen vayan tan conectados con los acontecimientos y sus clímax, que se pierden casi todos los personajes en el intento de representación y orquestación de la realidad. Riqueza y pobreza, miseria y bienaventuranza, vendrán de la pluma de un autor que se siente respirando “sobre” su obra (la facilidad con que Mariana queda condenada a la calle en un aparente “para siempre” del que no conocemos el final).

Sabemos que los libros parten de la pluma de sus escritores, sin embargo en los libros que he sentido mayor gusto, los personajes han podido transmitir “ su autonomía” al lector, cosa que considero sólo sucede con Salvador, único personaje (que se salva de ser un comodín del autor para contar realidades) que podrá madurar y evaluar su vida y circunstancias.

Para finalizar. Creo que “A la Costa” es una novela interesante para mirar el Ecuador, con personajes, hechos y situaciones bien definidas y una dosis de verborrea en la que el autor se maneja bien, pero para la que no soy apto en este momento (tal vez por cansancio de fórmulas repetidas y verbos y adjetivos comunes y vanos que he escuchado de diversos autores, declamadores y por qué no actores políticos en el corto transcurso de mi vida, ecos tal vez de esta obra).